lunes, 25 de julio de 2011

Sentirte Andaluza

La sal, el yodo de esas playas, azota mi sentido del olfato cada vez que las visito.
¿Qué te parece el Mar Atlantico? ¿Es diferente a tu Mediterráneo?
son diferentes, la temperatura, la arena, las rocas, las gentes, todo, todo es diferente incluso el color del agua.

Se te nota que cuando pisas la arena de Chipiona, en menos de un segundo, recuperas tus raíces como si una energía que emerge de la tierra subiera por las plantas de tus pies. Te cambia el acento, te sientes andaluza. Yo, año tras año, alimento, al principio conscientemente y ahora solo con mirarte a los ojos, adivino, que estas deseando sentirte andaluza.

Cuando cruzas Despeñaperros y vuelves a tu hogar, recompones tu figura, guardas en tu corazón los días pasados y afrontas la vida con determinación sintiéndote de allí, de la tierra que te ha acogido y que hoy, también sientes tuya.

Esa dualidad perfecta, sin conflictos, cogiendo lo mejor de la cada cultura es la que te hace caminar por la vida a mi juicio, con soltura, sin presumir o avergonzarte de nada.

Hoy, cuando cumples quince años, soy feliz. Han pasado muchos años. No siempre podemos estar juntos, te echo de menos. Administramos nuestros encuentros con celo, cuando estamos separados vivimos, como si estuviéramos juntos cada día, cuando podemos vernos, nos abrazamos como si regresáramos de una salida de solo diez minutos. Hasta las despedidas las hemos convertido en algo rutinario procurando causar el menor daño posible en nuestros corazones.

Quince años, una adolescente en toda la extensión de la palabra. No sé qué decirte, yo los viví y quiero que tú lo vivas a tu manera y solo recordarte que tu padre está aquí. Una sola cosa, procura (no siempre se puede o se debe) que tu corazón y tu cerebro vayan a la par, solo eso.
En fin, mi pequeña andaluza, besos a millones. Feliz Cumpleaños Julia, de tu padre.

Joaquín Nieto 26/7/2011