lunes, 1 de julio de 2013

La mujer dormida


Una mujer dormida, su vida dividida entre el sueño y los sueños y vivencias que ha tenido y desea para el futuro.

Está intentando acomodarse en el sofá pero no acaba de sentirse cómoda. Como esta medio dormida, no quieren que la sorprendan, instintivamente se proteja el sexo

El collar que hace las veces de cremallera, es la unión y diferencia entre lo que piensa y lo que siente, que no siempre van de la mano.

Sé que no es una apreciación muy verdadera del cuadro, pero es lo que vi esa tarde espoleado por el olor a azahar, ríos de miel y el color negro.

Van llegando los días tórridos, el calor, las tardes interminables. Cuando  cae la noche y hasta el amanecer, donde un sol cegador empuja con sus rayos a los últimos que solo ven a través del corazón

Esa mujer, ¿descansa o espera?, hay veces que quiero que descanse pero otras, otras, si quiero que me espere o esperarla yo.

¿El silencio reina en su vida o se ha cansado de hablar y que no la escuche?

Esos ojos cerrados, quieren presentir mi presencia o dejar de ver mi lejanía.

Podría seguir siglos explorando esa imagen, pero tengo que dejaros, creo que se despierta.

 

Joaquin Vidal

Junio 2013