domingo, 10 de enero de 2010

Ni contigo ni sin ti

Llevo algo más de una hora en el bar, Nicanor, no ha aparecido. Lo echo de menos. Hace más de una semana que no lo veo. La última vez fue el día del email. Seguro que estará con su estrella de la noche, o lamentándose, de no estar con ella, en cualquier bar.
Lo entiendo a las mil maravillas, debe estar pasándolo mal. Las mujeres a veces nos lo hacen pasar fatal; Ja, Ja,Ja. No lo digo por lo que hacen, que también a veces. Es por las cosas tan raras que se producen en nuestro corazón, alma, cerebro y demás partes del cuerpo, en cuanto colisionamos con ellas.
Digo bien, colisionamos. No puede ser de otro modo; dos personas distintas, con sus diferentes maneras de ver la vida, su “ mosaico” diferente, amigos, parientes, perros, plantas, vecinos, en fin todas esas cosas que forman parte de la vida de cada persona.
Al principio, surge una corriente brutal, animal mas bien, que arrasa todo tipo de análisis. Es como- yo lo he vivido de “amado”- si te inyectaras en vena. Sin ti, no puedo vivir, es la expresión más mencionada.
¿Qué extraño fenómeno se forma en nuestro alma-cerebro-corazón, para que ocurra esto? ¿Influyen factores externos, como el entorno familiar, amigos, conocidos, lugares y situaciones? Pienso que sí.
También y eso a mí si me ha pasado. Cuando no tienes pareja, parece como si tu organismo emitiera una serie de influjos aromáticos, que llega a las demás personas e inconscientemente se sienten o te sientes atraído.
Da igual el sexo, condición o edad, en cualquier momento, se produce.
Curiosamente en mi caso, he descartado las discotecas para encontrar pareja. Mis sitios favoritos ahora son, estancos, supermercados, cines, bares, hipers, iglesias, peluquerías y cualquier otro sitio donde se reúnan personas. Parece extraño, pero es muy cierto.