domingo, 10 de enero de 2010

Vuelvo al mundo

Vuelvo al mundo, el frío se acerca. Vuelven a renacer, sensaciones abandonadas durante el verano.

Esto que escribo es para una persona, especial, muy especial, al menos a mí me lo parece. No hace muchos meses que la conozco. Secretamente la admiro. Esa persona, alberga un corazón, que su peso, difícilmente pueda aguantar su fino cuerpo. Tiene una sensibilidad arrolladora, que no deja translucir más que en sus momentos más íntimos. Que duro debe ser. En este mundo de violencia, etiquetas, intolerancia, desafíos. Que duro debe ser.
A esta persona, la imagino, naciendo en un bello jardín árabe, rodeada de sultanas, arrullada, por el cristalino sonido de las fuentes, floreciendo cada mañana, perfumando con su aroma el Patio de Naranjos de una mezquita, mostrando al mundo su esplendor y belleza.
A esa persona, ahora que parece que el camino se estrecha, vencedor de mil batallas diarias, alma fuerte, vaya mi pequeño homenaje, en esta noche de otoño, próximo ya el invierno.
Un lobo estepario.

Joaquín Vidal