sábado, 7 de enero de 2012

Se “Desarmó” el Belén



Siete de Enero. Final de las fiestas navideñas en España. Para todos nosotros, empieza muchas cosas a la vez, para muchos la temida cuesta de Enero, otros en cambio empiezan su enésima dieta después de los excesos con las comidas y bebidas que iremos dejando hasta la proximidad del verano, que la recuperaremos otra vez.

Pero el título de lo que escribo en este día de enero, es para los que en estas fechas, días más o menos, “desarman” el Belén.

Cuando yo era pequeña, mi padre sobre el día 8 de Diciembre “armaba” el belén. Se subía a una escalera de madera y bajaba las cajas de cartón desde el cobertizo con las figuritas, el cielo, corcho, serrín…. El misterio solo viajaba a Belén el 24 de Diciembre cuando como en un sueño mágico todo se había compuesto, caminos, arroyos, montañas, lavanderas, soldados de Herodes, cochinos, burritos, patos, el cielo que cobijaba a todas las figuras que componían el diorama. El siete de Enero del año próximo, ese campamento volvía a sus cajas de cartón y desaparecía.

Han pasados unos años, aun manteniendo los sueños, la realidad de muchos se ha impuesto y a otros se la han impuesto. En los últimos días de Diciembre, padres, madres, hijos, abuelos, hijas, abuelas, todo el cosmos de familiares se reúnen después de un año de visitas, miércoles, viernes, fines de semanas alternos. En esas fechas “arman” su propio belén complementando o no al diorama, bebiendo con sorbos apurados de esa compañía que en muchos de los casos lo ansían como el mejor regalos de reyes.

Y llega el día siete. Junto a todos los propósitos del primer párrafo, hay que “desarmar” el Belén con el que hemos disfrutado unos días, guardando esas horas en un sitio ¿en una caja de cartón? Este año como otros muchos lo voy aguardar en mi corazón.

Amelia Salmerón. Día Reyes 2012