sábado, 2 de junio de 2012

Hubo un lugar en el que guarde mi corazón



Hubo un lugar en el que guarde mi corazón, encerrado en siete cofres, miles de cadenas, candados, combinaciones, códigos y millones de llaves.

Paso a paso, código a código, intento recorrer ese laberinto, desentrañar ese jeroglífico. Los días y años siguen pasando.

En un momento que me siento para coger aire, pensar, volver a empezar, me pregunto. En este momento, ahora ¿no será ya el pasado? ¿No seria exacto decir? “tengo mi corazón en un lugar” en vez de “hubo un lugar donde guarde mi corazón”.

Joaquin Vidal 6/2012