lunes, 11 de enero de 2010

Siempre en domingo, vivir no solo es eso

Siempre en Domingo


Siempre en domingo, vivir no solo es eso.

Cuando miles de lunas han acompañado mis noches, los casi miles de amaneceres, han dado paso a días no siempre esperados ni siempre deseados, cuando entre millones de otros momentos, he esperado el ocaso, en esos otros momentos; he aprendido a no vivir siempre en domingo. He aprendido que vivir no solo es eso.

 

Siempre en domingo, vivir no solo es eso.

Cuando he buscado miles de bastones en los que apoyarme, cientos de hombros en los que llorar, manos amigas en las que confiar, cuando el estruendo de palabras necias, semejantes a  rayos y truenos han encogido mi alma, cuando he dicho adiós en cientos de estaciones, cuando por primera vez he salido de casa  con el corazón metido en una maleta, en ese momento; he aprendido a no vivir siempre en domingo. He aprendido que vivir no solo es eso.

 

Siempre en domingo, vivir no solo es eso.

Cuando he oído cientos de veces el aire salir de tus pulmones mientras duermes, soñado millones de veces que estas a mi lado, que la distancia que me separa de ti es como de la Tierra al Sol y deseado en silencio verte cada mañana, y no podía ser, en ese momento; he aprendido a no vivir siempre en domingo. He aprendido que vivir no solo es eso.



Joaquín Vidal
Abril 2005