viernes, 29 de junio de 2012

Mi amigo Braulio




Ya que has echado mano de la nostalgia, te cuento una cosa que no se si sentiste como yo, después del percance del museo y una vez que te recuperaste, recordaras que yendo un día de semana santa, acompañando a mi sobrino en bicicleta, me diste el alto en la Alameda, no sabes la alegría que sentí cuando nos unimos en aquel abrazo fraternal, no te veía desde el accidente -cariño de machote por supuesto-, después del porrazo pensé que me tendrías rencor, pero debo reconocer que no te conocía bien, por eso me sentó estupendamente esa muestra de cariño y amistad.

Desde ese día he esperado y deseado, sentarme contigo en ese mismo sitio, compartir una buena botella de vino o varias, entre los dos, o cinco, quince, diez mil personas, que más me da, si en mi mesa, conmigo está sentado mi amigo Braulio, que un día entre olor de azahares con la música de nuestra Sra. de la Amargura al fondo, me dio un fuerte abrazo. Espero que ese día llegue pronto. Un fuerte abrazo.

El Cuneta 29.06.2012

martes, 12 de junio de 2012

Son muchos tres años


Cada día me está costando más. No duermo pensando en la mañana, en el amanecer. Son muchos, tres años. Día a día persiguiendo un sueño, con la sensación de que el tiempo se acaba. ¿Por qué el tiempo avanza más rápido con el paso de los años? Será porque es cuando deseas que vaya más despacio, no es porque ocurre algo especial en tu vida, porque hay momento que son horrendos, terribles y sigue pasando igual de rápido.

Cansado estoy de esas tres navidades, con su día de Navidad, reyes y cuestas de eneros. De Semanas Santas, días de Carnaval, primaveras, frías o primorosas. Los veranos, que suplicio, meses de interrupción de las rutinas invernales, tan añoradas. Solo cuando veo caer las primeras hojas y un viento frio las deja en mi puerta empiezo a recuperar mi optimismo.

Sé que en ese momento bajaré por las escaleras, aún de noche, escuchando en las plantas el ruido inequívoco de las cafeteras, duchas, tostadoras y algún esporádico amante que con gritos espasmódicos, lleva la envidia a mi corazón y me pregunto ¿Por qué no estás a mi lado?

Salgo a la fría mañana con los ojos enrojecidos, de esperar toda la noche la mañana, a unos cientos de metros, el autobús de la línea cuatro, espera en su parada, como una gran carroza enjaezada con cientos de caballos blancos y tu “la chica del autobús” sentada esperando. Hoy, va a ser mi día, por fin voy a hablarte. Son muchos, tres años.


Joaquín Vidal 6/2012

sábado, 2 de junio de 2012

Hubo un lugar en el que guarde mi corazón



Hubo un lugar en el que guarde mi corazón, encerrado en siete cofres, miles de cadenas, candados, combinaciones, códigos y millones de llaves.

Paso a paso, código a código, intento recorrer ese laberinto, desentrañar ese jeroglífico. Los días y años siguen pasando.

En un momento que me siento para coger aire, pensar, volver a empezar, me pregunto. En este momento, ahora ¿no será ya el pasado? ¿No seria exacto decir? “tengo mi corazón en un lugar” en vez de “hubo un lugar donde guarde mi corazón”.

Joaquin Vidal 6/2012

sábado, 26 de mayo de 2012

Hubo un lugar en el que encontré la segunda parte de mi vida


Hubo un lugar en el que encontré la segunda parte de mi vida, anclada en el pasado más presente. El entorno, festoneado de ramas y hojas secas, amortiguaba la poca luz que se dejaba ver entre los visillos.

A medida que desmontaba, desatornillaba y colocaba las maderas, cierres, pomos y cristaleras, una extraña sensación se iba apoderando de mi, descalzo pisando fuerte con violencia contenida el suelo, recogía todos los sentimientos, que quedaron esparcidos por allí en el pasado.

Esa vida que había dejado incompleta estaba siendo cerrada, completada, devolviéndome a mí a su actor principal, hoy actor de reparto, el sitio que debía ocupar. Al cerrar el pasado más presente, escuche mientras cerraba la puerta y daba dos vueltas a la llave un susurro apagado, “hubo un lugar en el que has cerrado el presente más pasado de tu vida”.
Joaquín Vidal 5/2012

viernes, 11 de mayo de 2012

La cuarta pared

Estas son las cosas que ve, siente o sueña mi amigo y compañero Joaquín.

Salen de su ser pensamientos llenos de vida, de pasión, pensamientos con alma....como los que expresa aquí.

Tiene el don de darle vida a las palabras en cualquier momento y hacerlas materiales allá donde esta, incluso sentado en una terraza de cualquier bar, en una servilleta de papel, a cambio solo de una sonrisa.

Gracias por tenerme presente en tus pensamientos y dejarme formar parte de ellos, nunca dejes de escribir.




Para vivir, vivir. Sentir y soñar es un paso previo e indispensable.

Mas que salir de mi, viajan por el aire, millones de sentimientos, susurros, gritos y deseos de las personas con las que te cruzas en la vida, solo tienes que escuchar y plasmarlo en un papel. A veces los gritos sin sonidos aparentes son tan fuertes, que escribes y escribes.

No hay lugar ni un tiempo para escribir. La sonrisa, la sorpresa te sorprende, pero lo que me aterra a veces, es la necesidad que tiene el lector de recibir este bálsamo escrito y me siento reconfortado pensando que su lectura, ávida en ese momento, se convertirá en medicina mientras las letras se mantengan en el papel, aunque pasen siglos.

Cuando has saltado, reído, llorado, sentido, soñado, arrastrado por el suelo, pasado frio, calor, besado, tocado, cuando todas estas cosas han pasado frente a la cuarta pared, yo me pregunto, ¿alguien tiene que pedir permiso a alguien para algo?.


Joaquín Vidal Mayo 2012


domingo, 6 de mayo de 2012

Una historia de amor divina y humana en una vida fácil.




Solo han pasado unos minutos, el telón ha caído, el público se ha ido marchando después de aplaudir a rabiar. Ha sido una noche perfecta, las obras han salido bien. Las infinitas horas de ensayo, dirigidas por nuestro Director Sebastián Haro, han dado sus frutos, ahora entendemos su afán por repetir y repetir, los gritos, que tanto cuesta digerir para conseguir la perfección, pero que ahora, una vez alcanzado el primer paso de nuestra pasión, el amor al teatro, agradecemos. Gracias, profesor, eres un gran actor y director.

Chelo, aunque me digas que no quieres salir en la foto, -que este éxito es nuestro-, tú tienes mucho que ver en esta historia.

Se han apagados los focos, todos se han marchado, técnicos, acomodadores, autoridades, actores. Algo se mueve sobre las tablas, una luz irreal lo inunda todo. En una gran cama tres personajes en ropa interior hablan acaloradamente, Joaquín y Raúl cogidos a una caja de tiritas, Mary repiso los mira desde encima de la cama, en ese momento se trata de una cuestión de honor. Más al fondo, dos prostitutas Gracia y Vir, con sus cuerpos todavía jóvenes pero ajados. Una, agarrada a una botella y la otra a una melodía de “La Pique” se miran en silencio, componiendo un cuadro de mujeres de vida fácil. Y en el fondo del escenario, cinco monjas de clausura, Magdalena, Mari Carmen, Luisa, Luisi y Mary Repiso, cosen, amor divino, amor humano.

En un momento Repiso, desde encima de la cama mira con cariño a sus hombres, a las prostitutas, las monjas, es la señal, todos los personajes corren al centro del escenarios entre abrazos y risas, han cobrado vida, llevaban años, siglos esperando que la pasión de un grupo de personas le dieran vida, son felices. Aunque solo sean esos siete minutos de cada pase, han transmitido un trocito de su ilusión que las actrices y actores llevaran el resto de sus vidas.

Todos felices contentos, pero algo se ha movido entre las calles del teatro. Manolo, Rosa, Carmen, Pepe y Macarena sin vosotros no hubiera sido posible.

Ahora sí, el silencio. Los personajes unidos a los ciento, miles, testigos de todas las representaciones que se han celebrado en El Centro Cultural de La Rinconada, descansan. Unos volverán a la vida cualquier tarde siendo felices de encontrarse con una actriz o actor dispuesto a defender su papel.

En toda esta amalgama de personajes, de situaciones hay mucho amor, mucho cariño. Han sido solo seis meses, veinticuatro lunes, algunos martes y algún día de fiesta que han compartido, al principio como unos desconocidos, pero enseguida se fueron imponiendo los valores, la constancia, el sacrificio. No todos los que empezaron, consiguieron llegar, como todo en la vida. Las circunstancias fueron como balas traicioneras. Una mezcla de amor a este arte y suerte consiguió que unos pocos llegaran hasta aquí. Y lo más importante, el cariño de todos, alguna vez, seguro, que nos ha hecho no tirar la toalla.

A los que no pudieron o quisieron, animo, dentro de seis meses, más.

Joaquín Vidal Mayo 2012

domingo, 11 de marzo de 2012

La disciplina de la ética

Hoy me he despertado con un nuevo escándalo, esta vez en Andalucía. Como estamos en crisis, están saliendo como setas, si la economía fuera bien, no nos enteraríamos, todo iría sobre ruedas.
Esto me lleva a hacer una reflexión.

En mi casa como en la mayoría de hogares, municipios grandes o pequeños, en nuestras calles, cocinas, almacenes de empresas, disponemos de diferentes recipientes para reciclar, azul, amarillo, verde, dependiendo del material que vayamos a arrojar a la naturaleza. Hoy día es impensable mezclar plástico con orgánicos o papel. Los gobiernos, ayuntamientos, fabricantes y ciudadanos, hemos formado un frente común para mejorar a través del reciclaje el futuro de nuestra tierra.
Cuando paseo por la calle, en casi todas las ciudades, los dueños de los animales van provistos de bolsas para los excrementos de sus mascotas. La mayoría de las personas somos sensibles con los animales, nos dan compañía, seguridad, servicio. Si vemos algún maltrato, lo denunciamos, no soportamos, por regla general que se maltrate a un animal.

En estos tiempos que corren, ¿quien le da un cachete a un niño en público? En el caso de que ocurra, pueden perder, los padres, la patria potestad y que el menor ingrese en un centro de menores. En los casos de violencia de género, esta sociedad con los gobiernos a la cabeza persiguen a las personas que maltratan.

Todos, todos dependiendo de las rentas del trabajo que recibe colabora en el mantenimiento del Estado y no dejes de ingresar tu aportación, pequeña o grande, la administración te exigirá, por todos los medios. Las multas, ibis y todos los impuestos que ahora no recuerdo, pero que pagamos regularmente.

En todos los casos, que he expuesto anteriormente, el gobierno, rojo, azul, naranja o amarillo, se encarga por orden expresa de los ciudadanos que eligen cada cuatro años quien debe dirigir este país.

Y llegado a este punto, me pregunto, ¿por qué no se nombra un ministerio de “La Ética”?. Que nos recuerde a todos que la disciplina de la ética es tan importante o más que todas las cosas que he descrito anteriormente.
Esos miles de correos electrónicos que recibo al año, incluyan otros miles pidiendo protección contra los ladrones de nuestro dinero. Que en las comisarías, en los ayuntamientos, plazas públicas, pongan carteles con las fotos de los ladrones y no la quiten hasta que no devuelvan lo robado. Porque al final,igual que no se nos ocurre tirar una batería a la basura o el aceite por el fregadero, porque envenena la tierra, el futuro nuestro y de nuestros hijos con ese dinero que han robado, hemos dejado de pagar colegios, dependencia, sanidad y todas las cosas que necesita un estado moderno.
Por eso os pido, vuestra opinión esta vez la necesito.

Por un Ministerio de la Ética en España, que aplique la disciplina de la ética a los ladrones de nuestra vida. A los "asesinos" de nuestros sueños, de nuestra vida.




Joaquín Vidal 2012 marzo

jueves, 8 de marzo de 2012

No puedo ni quiero vivir con ella

Esta noche he salido, camino rápido, sin siquiera mirar atrás, no quiero ni pensar, lo dejo todo atrás, solo quiero seguir adelante, adelante, alejarme lo más posible. Dejo a mi compañera. Mi relación de estos dos últimos años no ha funcionado. Ella, no se esforzaba en que para mí la vida fuera más agradable. Si, es verdad siempre estaba ahí, más veces de las que la necesitaba, pero no era para mí. Nuestra relación por mi parte fue a la fuerza, no consentida, yo no quería estar con ella pero no tenía más remedio. Ahora que me voy sé que me mira hierática, sin mostrar ningún sentimiento, no creáis que me va a echar de menos, otro ocupara mi lugar, ella es así. Me paro, no puedo resistirme a mirarla por ¿última vez? Estoy en la carretera de Carabanchel en la parada de autobús, frente a la cárcel, le tiro un beso y le digo ¡hasta pronto!.

Joaquín Vidal 2012

domingo, 4 de marzo de 2012

Abrazos en las estrellas


Te he abrazado ahora, en este momento sin pensar, sin sentir al principio, según mis brazos rodeaban tu cuerpo, me has transmitido un sinfín de sentimientos. Miedos, mentiras, alegrías, penas, todas las cosas que guardamos en nuestro corazón a lo largo de toda una vida. Hoy, he procurado con mi abrazo empezar, seguir viviendo con todas o ningunas de estas sensaciones.

Joaquin vidal-Marzo 2012

jueves, 16 de febrero de 2012

La cara oculta de la luna


La cara oculta de la luna

Feliz cumpleaños, feliz, feliz.
Hasta aquí has llegado, saltando montañas, bebiendo en arroyos, atravesando desiertos, llanuras, hojarasca, jardines.

Tu lado luminoso, oscuro, manejado con maestría, con torpeza, sin intención solo ahora confiesas que no siempre eran dirigidas.

Hoy cuando estas soplando las velas, pides un deseo, que el viento de tus labios, empuje lejos muy lejos los brillos oscuros de tu vida y acerque a ti y a los tuyos, solo rayos de luz.

Al llegar a su ocaso este día, en tu rostro restos de carmín, la piel irritada por el roce de otra piel masculina, en los labios el sabor a tarta y en el alma acariciada por el cariño de familia y amigos, un lazo fuerte.

Pero como en la luna, hay una cara oculta que nunca se ve, a la que corremos a esconder nuestros sueños que no queremos compartir. Esa noche te prometes que ese año, vas a sacar esos sueños a la cara que todos vemos de la Luna. Te prometes antes de cerrar los ojos vencida por el sueño,este año, todos van a saber que hay en la cara oculta de la Luna.


Joaquín Vidal 16/2/2012

lunes, 13 de febrero de 2012

Lo que otros ven y ves


Solo una frase, palabras que te han y has escrito,
expresando tu sentir. Lo que ven y ves.

Han, has dudado, ahondando en ti, sin saber que escribir,
buscando, disimulando tu escritura, que ven y ves.

Lo abres con nerviosismo, lo leen, lees con nerviosismo,
Miras a los lados, intentando descubrir quien escribió,
que es lo que vio.

Lo guardas con disimulado desinterés. Esta noche en casa,
lo volverás a leer en voz alta, soñaras, y jugaras antes de dormir.

Solo una frase, música en tus oídos, no todos los días,
escuchas en silencio, que ven y ves.


Joaquín Vidal 13/02/2012

viernes, 3 de febrero de 2012

Del cielo al infierno, sin pasar por el purgatorio, ¿eso es el amor?



Los informativos no dejaban de airear la noticia, mañana entraría una bolsa de aire siberiano por el Norte y dejaría congelada la península. La Península, que añoranza. Hace más de cinco años que no vuelvo, no por gusto, estoy esperando que la cosa se tranquilice un poco. Tengo una teoría, el cielo, el infierno no existen, lo que tengas que pasar, sea bueno o malo, lo pasas en vida, creo que no tengo merecido este retiro, esa negación de disfrutar de las calles de mi ciudad, divertirme con mis amigos, besar a mi hermana o sentarme en un café y ver pasar la gente sin más interés que profundizar en la condición humana, investigar lo llamo yo.

Pensareis que este alejamiento es por el robo del diamante del Imperio Austrohúngaro, si, al principio era así, un año pensaba yo, con eso quería contentarme, sufro en silencio mi penitencia y espero que el episodio que viví, prescriba en el alma de ese ángel y me permitan volver aunque sea a unos cientos de kilómetros de familia y amigos.
Ni hermana gemela se casó un 27 de diciembre, enamorada. Su novio, un lujo de hombre, me parecía ideal, una envidia sana, me recorría el cuerpo ese día, esa sensación dio paso a otro sentimiento más intenso, que fue abriendo, con el tiempo, una zanja insalvable entre mi hermana y yo, ese abismo fue el que me condujo a tomar un camino que hoy, me arrepiento de haber tomado.

Que momentos más duros, durísimos pasaba cuando hacían el amor en la habitación de al lado, tenía que meter la cabeza en la almohada para no escuchar sus gritos y poder insonorizar mi llanto. Yo cuando iba de visita a su casa, me quedaba varios días, necesitaba estar a su lado, tenerlo cerca, mirarlo fijamente cuando desayunábamos juntos, con mi inocente hermana a mi lado. Él al principio no sospechaba que mi corazón bombeaba la sangre más rápido cuando su mano cogía la mía al querer coger un cubierto o cuando me abrazaba queriendo coger el mando a distancia del televisor.

Un día nuestras bocas quedaron a centímetros de distancia y terminamos follando como locos por toda la casa. Cuando mi hermana volvió, me encerré en el cuarto de baño, tenía que contárselo, no me atrevía a cruzar mi mirada con ella, lo notaría. Se lo diría esta noche. De esa noche pasó a mañana y de mañana a pasado y de pasado a nunca, la pasión animal que sentía por mi cuñado era tan fuerte que en esos momentos solo quería amar.

Pasaron las semanas, visitas continuas a su casa, noches en vela con los ojos enrojecidos de llorar pensando que estaba con ella. El silencio, empezó a reinar en la alcoba de ella, mientras lo nuestra iba a más cada día.
Una noche, sentí como los quejidos como flechas de cristal penetraban por mis oídos, me destrozaban el alma, el corazón. Perdí la razón y cruce la puerta de su habitación desnuda, lanzando fuego por mi boca. Mi hermana, primero se quedó muda, no creía lo que escuchaba, se quedó como una marioneta, solo me miraba y miraba, incapaz de creer lo que estaba pasando. Salí de la habitación, con los gritos de mi cuñado de fondo pidiendo perdón a mi hermana. Me paré un par de veces esperando verlo aparecer para huir juntos pero era en vano. Metí cuatro prendas en una maleta y al día siguiente estaba a miles de kilómetros de distancia. Hace más de cinco años que no vuelvo, no por gusto, estoy esperando que la cosa se tranquilice un poco. Esto lo digo para tranquilizarme, la verdad es que un miedo a lo desconocido me impide volver, porque coincidiréis conmigo, que cuando se ama, al principio es el cielo, después pasamos al purgatorio y al final terminas en el infierno, ¿eso es el amor?.


Amelia Salmerón Febrero 2012

miércoles, 11 de enero de 2012

El verdugo



Juan salió a la calle, llevaba un traje gris, camisa blanca y corbata a juego, calzado con unos brillantes zapatos negros. Todo su atuendo destacaba a un hombre cuidadoso, pulcro en el vestir. En su camino se cruzaba con los vecinos del barrio que le saludaban amablemente y algunos se paraban incluso para hablar con él. Todos los días hacía el mismo camino, directo a su trabajo. Era un hombre formal, trabajador muy educado y considerado. En el bar donde algún mediodía que otro se tomaba una cerveza también era apreciado, en fin un hombre modelo.

María, se despidió de Juan con un beso robado. Se quedaba en casa esperando que no volviera. Todos los días lo veía salir con su traje, educado, pulcro y su antifaz de verdugo. Ahora, después de un año, la vida de su marido se había normalizado, seguía maltratándola pero menos. Desde que descubrió que llevaba, a su pesar, una capucha de verdugo en su cabeza, invisible para todos menos para ella. Se había vuelto más violento, pero al comprobar que no la veía nadie, se acostumbró y siguió con su rutina.

Un día, en el bar, María se paró a hablar con un vecino, le sentaba bien sentirse guapa, atractiva. Su marido bajo y acercándose la cogió de la muñeca y medio a rastras la llevó camino de su casa. Al avanzar un par de metros, un vecino le dijo- Juan, deja a tu mujer, que le haces daño- en ese momento todo el mundo se percató de la capucha negra que llevaba en la cabeza. Era un verdugo que estaba ejecutando día a día, minuto a minuto a su mujer. María de un manotazo se soltó y echó a correr. Juan se quedó solo, rodeados de vecinos, llorando e intentando quitarse la máscara de verdugo que la llevaría para siempre. La denuncia de un vecino había señalado a un verdugo y salvado la vida de una mujer.

Joaquín Vidal Enero 2012

sábado, 7 de enero de 2012

Se “Desarmó” el Belén



Siete de Enero. Final de las fiestas navideñas en España. Para todos nosotros, empieza muchas cosas a la vez, para muchos la temida cuesta de Enero, otros en cambio empiezan su enésima dieta después de los excesos con las comidas y bebidas que iremos dejando hasta la proximidad del verano, que la recuperaremos otra vez.

Pero el título de lo que escribo en este día de enero, es para los que en estas fechas, días más o menos, “desarman” el Belén.

Cuando yo era pequeña, mi padre sobre el día 8 de Diciembre “armaba” el belén. Se subía a una escalera de madera y bajaba las cajas de cartón desde el cobertizo con las figuritas, el cielo, corcho, serrín…. El misterio solo viajaba a Belén el 24 de Diciembre cuando como en un sueño mágico todo se había compuesto, caminos, arroyos, montañas, lavanderas, soldados de Herodes, cochinos, burritos, patos, el cielo que cobijaba a todas las figuras que componían el diorama. El siete de Enero del año próximo, ese campamento volvía a sus cajas de cartón y desaparecía.

Han pasados unos años, aun manteniendo los sueños, la realidad de muchos se ha impuesto y a otros se la han impuesto. En los últimos días de Diciembre, padres, madres, hijos, abuelos, hijas, abuelas, todo el cosmos de familiares se reúnen después de un año de visitas, miércoles, viernes, fines de semanas alternos. En esas fechas “arman” su propio belén complementando o no al diorama, bebiendo con sorbos apurados de esa compañía que en muchos de los casos lo ansían como el mejor regalos de reyes.

Y llega el día siete. Junto a todos los propósitos del primer párrafo, hay que “desarmar” el Belén con el que hemos disfrutado unos días, guardando esas horas en un sitio ¿en una caja de cartón? Este año como otros muchos lo voy aguardar en mi corazón.

Amelia Salmerón. Día Reyes 2012

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Quien ha dicho que la vida es facil





No había sido fácil encontrar el Tanatorio. No entendía porque en los tiempos actuales, se empeñaban en relegar este servicio a zonas alejadas próximas a los cementerios, la muerte estaba presente como un acto más de la vida, si, era con el que caía el telón, pero no dejaba de ser uno más. Rodrigo, dejo atrás el edificio con una sensación agridulce, la garganta seca por el momento pasado. No había sido fácil no. Se monto en su coche y puso rumbo a la prisión de Sevilla donde “El cuneta” estaba recluido.
Mientras conducía sus pensamientos le llevaron seis años atrás, se había enamorado de una mujer preciosa, que nada tenía que ver con el ambiente en el que él se movía. Al principio no se fijo en ella, pero un día que vigilaba el museo para dar el golpe, lo miró y se enamoró como un adolescente. Pasaron un año en una nube. Luisa era de un pequeño pueblo donde el tiempo pasaba más despacio y las costumbres no eran tan relajadas como en la ciudad. Todo iba estupendamente, a sus treinta y ocho años la vida le sonreía. Todo era tan perfecto que tenía la sensación de que aquello no podía durar.


Habían estado bebiendo y jugando a las cartas toda la noche, Rodrigo, dejo a su amigo tirado en un bar de carretera de mala muerte. A sus dieciocho años y con todo el alcohol que llevaba en las venas solo pensaba en irse a dormir, pero quiso tomar la última copa. Tenía dieciocho años y se sentía fuerte y enamoradizo, aunque su físico no lo acompañaba, su desparpajo y el dinero que manejaba fruto de los atracos que hacía con sus compinches le facilitaban las relaciones con toda clase de mujeres. Terminó en la cama con Angelita, una muchacha que acababa de llegar a este sórdido mundo, su tío la apadrinaba y no dejaba que cualquiera se acercase, pero lo abultado de su cartera lo convenció. A la mañana siguiente en su casa no recordaba casi nada de la noche anterior, siguió con su vida.

Habían pasado cuatro meses y el tío, se presento con dos amigos. Su sobrina se había quedado embarazada. Por miedo no lo había dicho antes y era imposible que abortara, así que Rodrigo tenía que hacerse cargo de ella y de lo que viniera, tenía que casarse. No fue fácil la negociación, incluso salieron las pistolas a relucir. Dos semanas después se casaron en secreto. Rodrigo con dieciocho años, una mujer a la que no quería y un hijo en camino.


Rodrigo, quería casarse con Luisa, todo iba estupendamente, tenía ganas de dar un cambio a su vida. Después de lo que había pasado tras el robo del diamante era el momento de retirarse. Luisa quiso que Rodrigo la acompañara a su pueblo a presentarlo a su madre. Pararon en una gasolinera a desayunar, en que maldita hora, en la barra del bar, un hombre mayor vendía lotería. En cuanto lo vio lo reconoció, era el tío de Angelita. Se acercó y sin darle tiempo a reaccionar, delante de Luisa le dijo- Angelita, está recluida en un centro de desintoxicación, perdió a tu hijo y sigue esperando que cumplas como marido-. Rodrigo, miro a Luisa, sin saber que hacer no podía reaccionar. El tio se dio media vuelta, como una cobra venenosa, había mordido y dejado su veneno que a las pocas horas destrozaría todo lo que encontrara a su paso.

Le costó toda la mañana convencer a Luisa que aquello fue un error de juventud, que no veía a Angelita desde que se casó con ella. Fue difícil pero el amor y el compromiso de Rodrigo de contar la verdad a su madre derribo todos los obstáculos. Vivirían juntos, a ella no le importaba lo que pensaran los demás. La condición humana les enseñaría que la vida es de todo menos fácil.


Llegaron al pueblo, la madre de Luisa, desde el principio se mostró fría con él. Hablaron y hablaron, pero ninguno de los argumentos permitió a su madre aprobar esta relación. Miles de ojos y oídos en el pueblo estarían al acecho de la relación de Luisa. Angelita besó a Rodrigo en la puerta y este se alejó maldiciendo a la madre, que le impedía con su terquedad pueblerina vivir con su amor.

Vivieron como pudieron, viéndose en momentos muy concretos de su vida, a escondidas, con la complicidad de amigos, disfrutando de sus cuerpos como dos fugitivos, sin poder proclamar a los cuatro vientos que se querían con delirio. Fue un calvario, para ellos fue, como una cadena enrollada a sus gargantas que cada día se cerraba más.

Rodrigo juró el día que salió del pueblo que no moriría hasta que no asistiera al entierro de la mujer que lo hizo tan desgraciado.

Luisa murió un año antes que su madre ahondando más la herida de su corazón.

Hoy se sentía mejor, dejando flores en la tumba de Luisa, después de reírse a gritos delante del féretro de su madre.

Joaquín Vidal 28/12/2011

sábado, 17 de diciembre de 2011

El día de nuestra boda



Volví a mirar por el espejo retrovisor, no había cambiado nada en estos tres años, incluso la veía mucho más guapa, como era lógico en las novias el día de su boda.

Yo, llevaba ocho meses que trabajaba en esta empresa de alquiler de coches de lujo, principalmente mi labor consistía en bodas, hombres de negocios y pasear a todo aquel que fuera capaz de pagar el precio.

En ese momento, ese día para mí era especial, la novia que llevaba detrás vestida de blanco, había sido mi novia durante cinco años y paradójicamente yo la llevaba el día de su boda a la ceremonia. Se me pasaron por la mente todos los momentos que habíamos pasado juntos, planes, ilusiones, todo queibadó a medias.

Ella, por supuesto, me había reconocido pero guardaba un mustismo absoluto. El padrino, era su tio, me lo presentaron una vez y coincidimos en un par de ocasiones, pero no me reconoció con el uniforme. No se había puesto corbata en su vida y parecía que se iba a ahogar con el nudo, me pidió que parara en un bar para comprar tabaco.


Era un día lluvioso, la poca gente que se veía por la calle, iban con prisas, con un pequeño trote, buscando soportales y cornisas para guarecerse. Elegí una mesa al lado de una gran ventana, quería verla llegar, repasé mentalmente lo que iba a decirle, llevábamos un par de meses con discusiones continuas, por los detalles más nímios, todo venía desde que encontró un trabajo, desde ese momento las cosas empezaron a acelerarse y ella quería casarse, yo la verdad no lo tenía claro, la quería, pero mi vida actual, amigos, libertad, vivía con mis padres sin ningún problema. No quería casarme hasta dentro de unos años. En cuanto entró empezamos a discutir, no daba mi brazo a torcer. Salimos cada uno por su lado, no nos llamamos en un par de semanas. Habían pasado dos meses, me la encontré viendo salir la Amargura, iba con una amiga. Nos abrazamos durante un minuto, estuvimos toda la tarde noche juntos, hablamos de mil cosas, reímos, yo para mis adentros pensaba que después de ese corte, la relación duraría otros cuatro o cinco años, nos dirigimos a un hotel, teníamos ganas de recuperar el tiempo perdido, pero por el caminos, empezó otra vez con el mismo tema, la boda, me paré en seco,- cásate conmigo, tú me quieres- me dijo ella, yo sin contestar me di media vuelta, me fui.

Había pasado un año, en la boda de un amigo común volví a verla, mi corazón pareció querer salir por mi garganta. Iba acompañada de un chico.

No he vuelto a verla hasta hoy, el día de su boda.El padrino me tocó el hombro, para que parara a comprar el tabaco. Aparqué lentamente junto a la acera a unos treinta metros del bar. Cuando bajó, miré por el espejo, en ese momento, nuestros ojos, dijeron miles de cosas, yo me volví, quería hablar un minuto, decirle que…., ella me puso sus dedos en mis labios y me dijo, - si en este momento me dices que no me case, lo tiro todo por la borda y me voy contigo-. Mis ojos se nublaron, era incapaz de pronunciar una palabra, mi cerebro estaba paralizado, pensé, la quiero, ella me sigue queriendo, sacando fuerzas de no sé donde fui a pronunciar… en ese momento llegó el padrino corriendo, - vamos, vamos que llegamos tarde-.

Doce minutos después los dejé en la iglesia. Llame a la agencia para que me relevaran, no me encontraba bien.

Han pasado tres años desde ese día, solo la he visto una vez, con su pareja y un pequeño. Hay mañanas que me levanto y pienso, que hubiera sido de nuestras vidas si ese día yo hubiera hablado.

Joaquín Vidal 22-8-1993

viernes, 16 de diciembre de 2011

Un alma nueva


Un alma nueva, por escribir, con leves arañazos, aunque a ti te parezcan grandes grietas.

Pequeños pasos dados en el camino, dulce cabezada en ese largo sueño que perseguimos, parpadeo reflejo de tus ojos, que aunque no dura más que un segundo nos parece una eternidad.

Cuantas cosas pasan y se paran en ese segundo. En el tiempo terrenal que vivimos nos parece una eternidad, un desierto de sal.

Sin estos desiertos, rotos, bajadas, cadenas, ceguera, silencios, lances, noches sin lunas, no podríamos valorar y amar jardines llenos de flores, arreglos, subidas, uniones sin fin, tus ojos, gritos a deshoras y a destiempo, lances pero con roces, noches con lunas, es lo que pienso.

Joaquín Vidal 16/12/2011

martes, 13 de diciembre de 2011

Malta


Tengo el corazón dolorio,
de tanto querer,
dime tu, corazón mío,
que es lo que puedo hacer.

Si a tu puerta me acerco,
sale tu madre y me mira,
a tu corazón le voy a poner cerco,
para ver su me admiras.

En el fondo de tus ojos,
se alumbra un amor sincero,
me arrodillo en los suelos,
por ese amor verdadero.

Besando tu cuerpo entero,
los labios se me vuelven aguaceros,
yo quisiera ser velero,
para navegar por tu cuerpo, guiándome por los luceros.


Joaquin Vidal

domingo, 11 de diciembre de 2011

Cuatro meses que parecen cuatro años

Cuatro meses que parecen cuatro años,
Cuatro caminos, ríos, cuatro viajeros,
Cuatro amaneceres, con sus noches y días,
con sus paradas,lagunas, y travesías.


Cuatro meses que parecen cuatro años,
Cuatro lunas, miles de estrellas y luceros,
desdibujados por mis llantos y tus lágrimas,
ilusionado por ver tu figura y tu sonrisa.


Cuatro meses que parecen cuatro años,
Cuatro mil pensamientos y cávalas,
Cuatro mil premoniciones y señales,
Cuarenta años de mi vida, que te ofrezco.


Cuatro meses que parecen cuatro años,
Ciento veinte noches que no te escucho,
Ciento veinte días que me faltas en mi vida.
Ciento veinte días que espero tu venida.



Joaquín Vidal Mayo 2007

A la búsqueda de un sueño




En busca del fuego, como nuestros antepasados más primitivos, persiguiendo sus sueños. No sé si lo conseguirán, pero seguir y seguir un camino, ni marcado ni escrito, acompañado de un duro trabajo y la diosa suerte lleva a satisfacer el alma del creador, del artista.

En esa playa de fina arena, un espíritu y cuatro seres se reunieron espoleados por sus genes en un frio día de Diciembre. La música, el arte, fluyeron una vez más. Corredores de fondo en el camino de sus sueños, sin esperar alcanzarlos, pero con un íntimo y profundo deseo de conseguirlos.

Heredada la constancia, el esfuerzo en silencio, con pocos medios, sin saber de dónde le vienen esas ganas, ese ímpetu por crear.

No es la primera vez ni la última que han prestado sus mentes, su trabajo para regalar su granito de arena a otros proyectos.

En esta generación, en las pasadas o en las venideras, una pátina de esa generosidad se reflejara en una solitaria lentejuela dorada, encima de un escenario.

Joaquin Vídal Dic 2012